La norma, en vigor desde 2008, especifica un método de ensayo para determinar la resistencia al fuego de los conductos de extracción de humos utilizados únicamente para aplicaciones en un único compartimento. En otras palabras, se trata de conductos cuya instalación prevista se encuentra dentro del compartimento donde se origina el incendio y que descargan directamente en el exterior del edificio, sin pasar por otros compartimentos.

En tales aplicaciones, el sistema de extracción se considera funcional hasta que se alcanza la temperatura de inflamación (normalmente 600 °C). El método sólo es aplicable a conductos construidos con materiales incombustibles (Euroclase A1, A2-s1,d0) de sección rectangular o circular.

La muestra se instala en un horno horizontal durante una longitud mínima de 3 m y se expone a una curva de temperatura normalizada (hasta 600 °C) con control de la presión (15±3 Pa) de conformidad con la norma EN 1363-1. Durante al menos 4,2 m, el conducto se extiende fuera del horno y el cruce debe estar convenientemente aislado y sellado. Durante la prueba, se creará también una presión diferencial entre el interior y el exterior del conducto (hasta -1500 Pa para el nivel de clasificación más alto).

La sección de la muestra está normalizada en 1000x250mm para conductos rectangulares y ø560mm para conductos circulares.

La muestra debe mostrar las condiciones de acoplamiento, fijación, sujeción y suspensión utilizadas in situ, incluyendo tanto en la parte expuesta como en la no expuesta al menos una junta de conexión.

El ensayo incluye una medición inicial de la estanqueidad a temperatura ambiente. El conducto se somete a un nivel de vacío seleccionado y se mide el caudal de aire necesario para mantenerlo en condiciones estables durante al menos 5 minutos. A continuación se realiza la medición con el horno colocado, observando cualquier deformación que pudiera afectar a la funcionalidad en términos de reducción de sección o estabilidad mecánica

Criterios de fallo

A temperatura ambiente

fuga superior a 10m3/h por m2 de superficie interna referida a todo el conducto (expuesto y no expuesto)

A 600°C: fuga superior a 10m3/h por m2 de superficie interna referida a la parte del conducto expuesta Reducción de sección: disminución de las dimensiones lineales internas en más de un 10%.

Estabilidad mecánica: hundimiento de la parte expuesta superior al 50% de la sección nominal.

La norma permite un campo de aplicación directo de los resultados: se admiten dimensiones menores sin limitación y dimensiones mayores hasta 1250x1000mm para conductos rectangulares y ø1000mm para conductos de ø1000mm de diámetro.